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Congreso de Psicología Clínica aborda emociones positivas en desastres naturales

El evento que se realizo en la Usach cerro este viernes su jornada con la participación especial de Claudio Ibáñez, psicólogo que trabajó en el rescate de los 33 mineros de Atacama.

Este viernes 12 de noviembre culmino el XIX Congreso Nacional de Psicología Clínica que se realizo en la Universidad de Santiago de Chile (Usach), jornada que contará con la participación especial de Claudio Ibáñez, psicólogo que trabajó con los 33 mineros de Atacama y su rescate.

El evento, organizado de manera conjunta entre la Escuela de Psicología de la Usach y la Sociedad Chilena de Psicología Clínica, cerro con una conferencia titulada "Psicología positiva y desastres", que estuvo a cargo del director del Instituto Chileno de Inteligencia Emocional. En ella, Ibáñez, psicólogo que trabaja la línea de la psicología positiva en Chile desde el 2001, charlo sobre lo que ocurre cuando las personas enfrentan situaciones límites, como la vivida por los mineros de la mina San José, o el terremoto del 27 de febrero.

El académico señala que "la interpretación, por lo general, dice que cuando las personas se ven enfrentadas a desastres activan sus emociones negativas, como lo son la ansiedad, el miedo, la impotencia o la rabia". No obstante, desde hace unos años existe una nueva forma de mirar este tipo de situaciones: la psicología positiva.

Ibáñez explica que "la psicología positiva es un cambio emergente relevante, que se está produciendo en la psicología, y que fundamentalmente tiene que ver con un cambio de foco, porque la psicología convencional ha estado fuertemente orientada hacia los trastornos, los problemas y el déficit de las personas. En tanto, la psicología positiva está abocada a estudiar las virtudes, fortalezas y emociones positivas de las personas", aclara.

Esta nueva línea de la psicología ha descubierto que cuando ocurren estos eventos, las personas no sólo activan sus emociones negativas, sino que también el polo opuesto, es decir, sus emociones positivas como la resiliencia, gratitud y solidaridad, las que -en resumen- permiten ponerse de pie y seguir adelante frente a las tragedias. Por otra parte, según comenta el experto, esta línea contradice a la psicología tradicional que sostiene que cuando una persona se ve enfrentada a una situación límite ésta queda con estrés post traumático.

"Cuando las personas enfrentan situaciones límites hay tres tipos de respuestas: una es el estrés postraumático, que es la minoría; por otra parte, está lo más común en estos casos, que es que las personas se recuperen frente a los eventos adversos y, una tercera alternativa es que las personas florezcan una vez que el evento los ha golpeado, aprendiendo a valorar más la vida. Tienen una visión del futuro mucho más nítida", comenta Ibáñez.

Durante la jornada de cierre, el Director del Departamento de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (Dicyt) y académico del Magíster en Psicología Clínica y del Magíster en Psicología Social Aplicada de la Usach, Doctor Pablo Vera, presentará su trabajo "Estrés postraumático, factores de riesgo y protectores en víctimas del terremoto del 27 de febrero", mientras que Ibáñez, también pre-lanzará su libro titulado "Los 33 de Atacama y su rescate", texto que será presentado oficialmente en la Feria del Libro de Santiago.

El texto explica cómo 33 personas que estuvieron atrapadas sin contacto alguno con la realidad durante 17 días pudieron vivir sin quedar con estrés postraumático.

Finalmente, Ibáñez plantea la necesidad que existe en Chile de medir el índice de felicidad, como se hace en otro países, pues este tema es clave para el buen funcionamiento de las personas, los grupos y la sociedad, agregando que "los psicólogos no estamos llamados a transformar a las personas, pues éstas por naturaleza propia poseen un lado luminoso, que está lleno de fortalezas, porque sino no nos podríamos levantar de las pruebas y adversidades que la vida nos coloca".